El sonido de los ancestros
Esta pintura está inspirada en las antiguas tradiciones mayas y aztecas, donde la concha era utilizada en rituales para despertar espíritus, convocar ceremonias y rituales espirituales. Creían que el sonido podía conectarlos con los dioses, pedir lluvia o guiar los espíritus de los muertos.
El chamán sopla la concha, su rostro marcado con símbolos sagrados, mirando hacia lo invisible. La selva vibra con energía, resonando con el poder de su llamada.
Esta obra refleja el vínculo sagrado entre la humanidad, la naturaleza y lo invisible.